Agradecimientos

Dimitris: Nuestro primer host en esta aventura, en Ieraklion (Creta) que nos abrió no sólo las puertas de su casa y su corazón, sino las puertas de la casa de su madre en Atenas, donde iríamos en un par de días, y aun no teniamos donde dormir.

El camionero de Trikala: que trabajaba con su camión de “Litle Acre farm”. Gracias por enseñarnos lo que es la hospitalidad balcánica cuando eres un completo desconocido, por las explicaciones entre griego y alemán de a batalla de las Termopilas, de la costa griega, por enseñarnos tu pueblo, por todos los cafés y cervezas y, porque tras una semana fuera de casa, se tomó todo ese tiempo para nosotros cuando nos decía que tenía muchísimas ganas de ver a su hijo recién nacido.

Kostas: Nuestro host en Zitsa, buena persona, generosa, gran panadero y alma bucólicamente aventurera. Nos invitó a hacer Rafting dado lo limitado de nuestro presupuesto.

Zlatko: Por ofrecerse a pedirse unos días libres en el trabajo para subirnos en coche hasta Polonia al enterarnos de que el padre de Gosia había fallecido. Además de que nos alojó y enseñó Skopie (Macedonia).

A los CSers Serbios: Porque cuando estaba sólo en Belgrado, habiendo dejado a Gosia en la estación de trenes camino de Polonia diciéndome que yo debería continuar el viaje, respondieron a mi llamada de auxilio cuando más desorientado, vacío y sólo me sentía.

Igor Seder: Son muchas las cosas que tengo que agradecerte: toda la ayuda que em diste cuando, atrapado por el “Viento Bura” en la isla de Pag, casi sin dinero, me diste el contacto de Pam, otra viajera genial y estupenda y divertida persona, el de su hermana en Zagreb, porque fuiste tú el que dijo que sería muy divertido e interesante intentar hacer la ruta Transsiberiana en autostop, dándonos pie al año siguiente a hacerlo.

Familai Moskala: Porque fueron geniales conmigo, como siempre, a pesar de lo duro de la situación que tenían cuando llegué a su casa.