Preparativos

Para este viaje el aspecto organizativo fue muy sencillo. Veníamos de, previamente, hacer un viaje de casi 10 días sin apenas ropa de recambio, prácticamente sin ropa de abrigo, con un minúsculo ordenador de viaje y un paraguas que no nos había servido para nada. Así que este viaje que íbamos a hacer por el sureste de Europa nos parecía que no debíamos llevar casi nada. Dos mochilas de apenas 7 y 8 kilos con más de lo necesario, como nos fuimos dando cuenta durante el viaje.

Dos billetes de avión, una pizarra blanca (whiteboard) y unos rotuladores para la pizarra sería básicamente lo que nos acompañarían en este viaje, además de los sacos de dormir. Ni esterillas, ni utensilios de nada. Una navaja. Que hayq ue llevar siempre sea a donde sea. Nada más.